Hombre que mantuvo como esclava por décadas a su pareja fue condenado a 26 años de cárcel

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Un mecánico que mantuvo durante 23 años esclava a su pareja, fue condenado por la justicia de Rosario, Argentina, a 26 años de prisión, en una sentencia que incluso superó las expectativas de la víctima.Oscar Alberto Racco, de 60 años, fue imputado por privación ilegítima de la libertad agravada en concurso ideal, con reducción a la servidumbre, y en concurso real, con abuso sexual con acceso carnal agravada por el uso de arma de fuego en perjuicio de su expareja.

Según informa Clarín, Lucía Puccio, nombre con el que la conocían los vecinos, pasó los primeros dos años de convivencia con Racco atada a su cama con una cadena mientras el hombre salía de la casa y pasó a convertirse en una “esclava”, a tal punto de perder su identidad y vivir sometida más de dos décadas.

Todo comenzó en 1996, cuando a los 19 años, tras separarse del padre de su hijo, la mujer inició un noviazgo con Racco, quien la doblaba en edad.De inmediato el hombre comenzó a dar muestras de sus celos, por lo que la relación entre ambos empeoró rápidamente.

“Llamaba como 20 veces por día al (teléfono) fijo. Quería saber todo”, afirmó Susana, madre de la mujer, al recordar esos años en que aún podía compartir con ella.

Racco reparaba motos en el patio de la casa en que vivía con sus padres y mientras trabajaba dejaba a su pareja encerrada con candado, y solo la dejaba salir de la habitación para lavar, cocinar o limpiar. Además, la obligaba a barrer las hojas que se acumulaban en el frontis de la casa porque, supuestamente, le molestaba el ruido que hacían cuando alguien las pisaba.Cuando había que hacer compras, él escoltaba a la mujer e, incluso, el padre de Racco, que falleció en septiembre de 2019, fue formalizado puesto que se beneficiaba del sufrimiento de su nuera, encargada de su comida, la limpieza y arreglos de su ropa; denuncia que fue archivada después de su muerte.

La investigación estableció que la denunciante también debió cuidar a su suegra en el hospital mientras estuvo enferma, instancia en que su pareja se rehusaba a dejarla sola, por lo que se escondía en el ropero o debajo de la cama para evitar ser sorprendido por los trabajadores.De más está decir que la mujer sufría constantes abusos sexuales y que nunca recibió las innumerables cartas que le enviaba su padre.

¿Cómo se produjo el escape?

A inicios de mayo de 2019, la mujer logró escapar de su calvario y denunciar al hombre.Según contó durante el juicio, luego de leer el libro ‘Gente tóxica’, de Bernardo Stamateas, y ver la serie ‘Mujeres asesinas’, comenzó a pensar en la idea de huir.

En abril de 2019 escondió su DNI, con su verdadera identidad, María Eugenia, que siempre estaba en poder de su pareja, entre la suela y la zapatilla del calzado al ir a votar. Días después, Racco se sintió mal y dejó la puerta sin candado mientras fue al baño, momento que aprovechó para escapar con 640 pesos (cerca de 5.200 pesos chilenos), una foto de su hijo y una carta a su padre, que ya había fallecido.Tras subirse a un taxi, su primera parada fue un refugio municipal para víctimas de violencia de género, donde hizo la denuncia. Tres semanas después, Racco fue detenido. Ella debió irse a vivir a otra provincia y regresó a Rosario para declarar en el juicio oral.

Por Meganoticias